Presupuestos sin abrir el ordenador
Le hablas a WhatsApp: “presupuesto para Pérez, dos ventanas de aluminio y montaje”. Te devuelve el documento con tus precios y tu formato, listo para enviar.
Ayudo a autónomos y pymes a ahorrar cientos de horas al año en tareas repetitivas
Casi todo el mundo se queda en el “deberíamos usar IA”. Yo te ayudo a pasar de ahí a procesos personalizados que te ahorran horas cada semana: analizo cómo trabajáis, diseño la solución y la dejo funcionando. Con precio cerrado y plazos de semanas, no de trimestres.
Primera llamada sin coste y sin compromiso. Si tu caso no necesita IA, te lo digo.
El punto de partida
Probaste ChatGPT y no encajó. No conocía tus precios ni a tus clientes. Y aunque se los des, el copiar, pegar y llevarlo a su sitio sigue siendo trabajo tuyo.
Sabes que se te va el tiempo, pero no por dónde empezar. Ni qué es realista, ni cuánto cuesta, ni a quién preguntárselo.
Pediste presupuesto y te pasaron una cifra de multinacional, con seis meses de proyecto y un lenguaje incomprensible.
No te fías de meter datos de tus clientes en una IA. Con razón: nadie te ha explicado qué es seguro y qué no.
Ninguna se arregla con otra herramienta. Se arreglan con criterio y con alguien que lo ejecute.
Ejemplos
13 ejemplos de tareas que hoy hace alguien a mano cada semana y que pasan a hacerse solas. A ti te queda revisarlas.
Haz la cuenta Una tarea que os ocupa 5 horas a la semana son 260 horas al año: más de seis semanas completas de trabajo de una persona.
Le hablas a WhatsApp: “presupuesto para Pérez, dos ventanas de aluminio y montaje”. Te devuelve el documento con tus precios y tu formato, listo para enviar.
Disponibilidad, plazos, tarifas, reclamaciones: la IA deja todo preparado en borrador, con tu información. Tú revisas y envías.
Cada persona dicta una nota de voz al acabar y el parte queda registrado con cliente, fecha, horas y observaciones. Sin papeles que se pierden.
Las peticiones llegan por llamada, audio o mensaje a cualquier hora. Se agrupan por proveedor, el pedido queda listo para tu visto bueno y cada material se imputa a su obra. Se acabó el material que nadie facturó.
Fotografías la factura o se la dictas al teléfono, y queda registrada, clasificada y lista para tu gestoría.
Responde precios, disponibilidad y horarios con tu información, no con generalidades. Lo que no sabe te lo pasa a ti con el contexto recogido.
El cliente pregunta por su encargo y recibe el estado al momento, sin que tengas que parar lo que estás haciendo.
El aviso sale solo el día antes y, si no confirma, se insiste una vez. Menos plantones y menos desplazamientos en balde.
Cuando el cliente acepta, los datos pasan solos al pedido y a la factura. Sin teclear tres veces lo mismo.
“¿Qué le montamos a este cliente en 2023?” Preguntas en tus palabras y sale la respuesta, con el documento donde está.
El sistema vigila entradas y salidas y avisa antes de que te quedes sin existencias, con el pedido al proveedor preparado.
Detecta las facturas vencidas y envía el recordatorio, insistiendo si no hay respuesta. Es dinero tuyo que se pierde por no estar encima.
Consultas y reservas en inglés, francés o alemán, contestadas al momento y sin depender de quién esté ese día.
Son los más demandados, no una lista cerrada. Si tu caso no está aquí, cuéntamelo.
La diferencia
Por bien configurado que esté, el trabajo lo sigues haciendo tú: abres la ventana, pegas los datos, lees la respuesta, la copias y la llevas a su sitio. Sigue siendo trabajo manual, cinco minutos cada vez.
Creo una herramienta tuya —en el móvil, en tu web o dentro del propio WhatsApp— con un sistema de inteligencia artificial por dentro que se encarga de hacer el trabajo. Cuando termina, te lo pasa para que tú solo lo revises.
El cambio no es qué IA se usa. Es quién hace el trabajo.
Servicios
Cada una es un trabajo cerrado, con entregable y fecha. Sin cuota mensual y sin contrato de permanencia.
01 · Punto de partida
Analizo cómo trabajáis y te digo dónde la IA te va a ahorrar dinero y dónde no merece la pena.
Desde890 € + IVA
1–2 semanas
Descontable del proyecto
02 · El más contratado
No recibes un informe: recibes el proceso funcionando y en tus manos.
Desde2.500 € + IVA
3–6 semanas
Precio cerrado por proyecto
Importes de partida para un alcance acotado. Antes de empezar recibes una propuesta con precio cerrado, alcance escrito y fecha de entrega.
El método
Me cuentas qué te quita tiempo. Sin coste y sin compromiso.
En 48-72 horas tienes por escrito el alcance, el precio y la fecha de entrega.
Cada semana ves el avance. Sin desaparecer durante meses.
Lo dejo funcionando, formo a quien lo va a usar y entrego todo documentado.
Soluciones a medida
Por eso las herramientas genéricas se quedan a medias: te obligan a cambiar tu forma de trabajar y acabas usando la mitad. Aquí la solución se adapta a ti, con tus productos o servicios, tus plazos y tu manera de nombrar las cosas.
Lo que hasta hace poco solo estaba al alcance de las grandes empresas hoy cuesta mucho menos. Y funciona igual en sectores muy distintos, porque lo que cambia es el proceso, no la tecnología.
Cuéntame tu proceso y te digo dónde puedes ahorrar tiempo automatizándolo.
Quién soy
Más de 20 años analizando, optimizando y digitalizando procesos en empresas de diferentes sectores.
Antes, digitalizar un proceso significaba que alguien seguía teniendo que ejecutarlo paso a paso. Hoy, con la IA, la mayoría de esas tareas repetitivas pueden pasar a hacerse solas o casi solas. Lo que no cambia es por dónde se empieza: entender cómo trabajáis de verdad. Ahí es donde aparece el ahorro, y no en horas sueltas, sino en semanas enteras al año.
He trabajado con compañías privadas e instituciones públicas en optimización de procesos, transformación digital, aplicaciones y comercio electrónico.
Trabajo como consultor independiente para autónomos y pymes, donde entro yo directamente y el proyecto se entrega funcionando en semanas.
Y de antes, la parte de diseño, gestión y negocio:
Es lo que hace que una automatización acabe usándose en vez de quedarse en el cajón.
Dudas habituales
Sí. Cuanto menos gente sois, más pesa cada hora perdida en tareas mecánicas, pero el planteamiento es el mismo en una empresa de veinte: empiezo por una automatización concreta y acotada, no por un proyecto grande.
No necesariamente. Eso es cierto en los proyectos clásicos de machine learning, que entrenan un modelo con miles de registros, pero no suele ser lo que necesita una empresa pequeña. La mayoría de lo que aporta valor funciona sobre lo que ya tienes: tus documentos, tus correos y tus presupuestos.
No. Lo normal es lo contrario: conectar entre sí lo que ya tienes —el programa de facturación, el correo, WhatsApp, la hoja de cálculo— para que dejen de estar aislados. Cambiar de herramienta solo tiene sentido si la actual es el problema, y en ese caso te lo diré antes de empezar.
Poco, y concentrado al principio. Una sesión inicial para entender cómo trabajáis, algún rato suelto para resolver dudas y una revisión al final. El resto lo llevo yo. Si el proyecto exigiera más implicación de la que puedes dar, es mejor saberlo antes de empezar.
Es lo habitual, y por eso la solución se diseña para usarse desde donde ya trabajan: WhatsApp, el correo o una nota de voz. Formo a quien la vaya a usar y entrego todo documentado. Una automatización que obliga a aprender un programa nuevo acaba sin usarse.
Forma parte del trabajo desde el primer día: qué datos salen, a qué proveedor y bajo qué condiciones. Vengo de trabajar con administraciones públicas, donde la confidencialidad no es opcional, y estoy certificado en el Reglamento Europeo de IA.
El diagnóstico, entre una y dos semanas; una automatización concreta, entre tres y seis, según el alcance. El criterio es siempre el mismo: primero lo que antes se note, empezando por lo más rentable a corto plazo.
Alguno, y conviene saberlo de antemano: los servicios de IA se pagan por uso y suelen suponer unos pocos euros al mes en un negocio pequeño. Te lo estimo en la propuesta para que no haya sorpresas. El mantenimiento no es obligatorio.
Hablemos
Sin coste, sin presentación comercial y sin compromiso. Me cuentas qué te está quitando tiempo y cerramos la llamada sabiendo si tiene sentido trabajar juntos.